El Concejo Municipal de Castro resolvió ayer realizar una consulta ciudadana para conocer la opinión de los vecinos respecto de la construcción del gigantesco mall de esa comuna. La votación, tal como se ha visto en casos similares, no será vinculante.
Dentro de los próximos días, la municipalidad analizará los alcances de esta consulta, y el tipo y cantidad de preguntas que se harán... lo cual deberá quedar resuelto el próximo martes, cuando se reúna nuevamente el concejo.
La reunión de ayer —que analizó el tema por cerca de dos horas— estuvo marcada por momentos de alta tensión. Por un lado, los representantes de la organización «Ciudadanos por Castro» (que han expresado en los últimos días sus reparos a la edificación del centro comercial) declinaron finalmente exponer su posición en la cita. Según indicaron, esto se debió a que la primera parte de la reunión (que discutió temas educacionales) se extendió más de lo presupuestado y ellos debían “cumplir con otros compromisos”.
Por otro lado, también se generó polémica por la presencia de una veintena de dirigentes vecinales que apoyan la construcción del mall y que no estaban contemplados para ingresar a la sala. Sin embargo, fueron ellos quienes expusieron su opinión frente a las autoridades locales, en algunos casos de forma muy dura: “¡Quién se opone al mall no es un castreño!”, se le escuchó a una de las principales dirigentes, Doris Chiguay.
De hecho, estas opiniones fueron compartidas por varios concejales presentes. Uno de ellos, Marcos Olivares , haciendo referencia a la organización «Ciudadanos por Castro», dijo que “las personas que se expresan en contra del mall viven acá desde hace algunos años pero son afuerinos. Son un grupúsculo que además siempre han estado acostumbrados a la vida de mall. Ellos serán los primeros en ir a comprar”.
Fue la solicitud de este “improvisado” grupo de vecinos la que desembocó en el llamado a una consulta ciudadana.
Municipio no conoce los planos definitivos Una de las polémicas que ha rodeado la construcción del mall es el supuesto incumplimiento que la empresa Pasmar (dueña del proyecto) habría hecho a los permisos de edificación. En concreto y según expone la Dirección de Obras de la Municipalidad de Castro, habrían construido dos pisos de más.
Consultado el asesor legal de la municipalidad, Juan Pablo Sottolichio , sobre la forma más rápida de detener dichos trabajos, respondió que si bien el alcalde tiene la posibilidad de decretar la demolición de las obras no permitidas, “no tenemos acceso a los planos definitivos, por lo que no sabemos cuánto es lo que hay que demoler”.
Por esto es que la municipalidad cursó los antecedentes y las multas (tres desde noviembre del 2011) al Juzgado de Policía Local para que éste revise los antecedentes. “No podemos actuar a tontas y a locas. Cualquier decisión del juzgado puede después ser apelada a la Corte de Apelaciones de Puerto Montt”.