Aunque esta vez la sangre no llegó al río, un nuevo proyecto sobre un tema valórico tensionó fuertemente la sesión de hoy en la Cámara de Diputados, luego de que un grupo de parlamentarios del PS, el PPD y el PRSD presentaran una moción para reponer el «aborto terapéutico».
Si en otras ocasiones en que hubo materias sensibles se escucharon gritos en la Sala, anuncios de censura a la Mesa y hasta amenazas de retiro de la Concertación, en esta oportunidad la situación estuvo algo más tranquila: muchos de los críticos aceptaron que la propuesta se someta a trámite legislativo, pero apostando a que suscitará un mayoritario rechazo entre los miembros de la corporación.
De todas formas, el momento más intenso se produjo al comienzo de la sesión, cuando el presidente de la Cámara, el PPD Antonio Leal, declaró que el proyecto era admisible. En seguida, reclamaron con vehemencia el RN Francisco Chahuán y el independiente Alberto Cardemil, alegando insistentemente que la admisibilidad sí podía ser sometida a votación en la Sala.
Como Leal no acogió esa solicitud, el UDI Felipe Ward hizo “reserva de constitucionalidad”, anunciando que recurrirán al Tribunal Constitucional por el tema.
“Aborto minimalista” El proyecto fue presentado por los PS Clemira Pacheco y Marco Enríquez Ominami, los PPD René Alinco y Guido Girardi Briere, y los PRSD Alejandro Sule, Marcos Espinosa y Alberto Robles. El texto plantea establecer que “no será punible el aborto realizado cuando exista un peligro para la vida de la madre o grave deterioro de su salud, o el feto presente malformaciones incompatibles con la vida”.
Según expresó Enríquez Ominami, se trata de un “aborto minimalista” y no puede aceptarse que “se censure” una discusión sobre el tema al interior del Congreso. Señaló que en los próximos pasos de la tramitación “denunciaremos a los que acepten extorsionar o impedir el debate”, aunque celebró que la DC no haya objetado la admisibilidad.
Desde la oposición, Chahuán y Cardemil, además de los UDI Marisol Turres y Juan Lobos señalaron que el proyecto “efectivamente atenta contra la vida” y manifestaron que “es una incoherencia” de quienes en otras situaciones señalan que quieren defender los derechos humanos.
Y aunque no hubo coordinación en las intervenciones de los críticos a la iniciativa, quedó claro que el grupo de los 61 “Parlamentarios por la Vida” (que incluye a diputados del oficialismo y la derecha) se opondrán al proyecto en las comisiones y en la Sala, lo que haría inviable su aprobación.
Molestia DC Uno de los más molestos era el DC Gonzalo Duarte, quien al considerar “inoportuno” el proyecto, señaló que los integrantes de su partido ya están reconociendo cansancio por el “frecuente toreo” de parte de sectores del PS-PPD.
“No haremos mayor cuestión sobre la constitucionalidad, vamos a oponernos y no nos vamos a hacer parte del show comunicacional de sectores de la Concertación que buscan protagonismo introduciendo estos temas”, manifestó.
Por su parte, el DC Carlos Olivares señaló que rechaza totalmente la iniciativa porque es inoportuna e inútil. “Se apela a proteger la vida de la madre, sin decirse que con el avance de la medicina no es necesario nunca un aborto para protegerla”, señaló.
“Es inoportuno porque tensiona las relaciones en una coalición que ha sido exitosa; es un nubarrón oscuro que nos hace temer por la continuación eficiente del trabajo conjunto”, manifestó. “Ni siquiera tengo interés en declararlo inadmisible porque de una vez por todas es necesario saber quién es quién, para ver cuánto podemos seguir caminando juntos”. n