Después de tres días de batirse entre la vida y la muerte, finalmente el chofer de Transantiago atacado con un desatornillador por exigir la validación de la bip! a un grupo de pasajeros, murió de un derrame cerebral.
Erasmo García Henríquez, tras el ataque del domingo, estuvo internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Sótero del Río, con riesgo vital y en estado de coma profundo.
La posibilidad de una muerte encefálica estaba siempre presente, según los médicos, porque sufría una neumonía aspiratoria. Y finalmente así ocurrió: un derrame cerebral severo terminó con la vida del chofer microbusero a las 7 de la tarde de ayer, por lo que el hospital le dio la muerte clínica.
Según Viviana García, hija del fallecido, el corazón de su padre continuó latiendo hasta las tres de la mañana.
Al cierre de esta edición, Erasmo García era trasladado al Servicio Médico Legal para constatar las lesiones que le ocasionaron la muerte.
La hija informó que la familia dio el consentimiento para donar los órganos del fallecido, debido a que “mi papá, aparte de ser una muy buena persona, donó sus órganos. Donamos lo que se pudiera sacar”, señaló Viviana, quien se mostró orgullosa de la generosidad de su padre.
Critican que no funcionaran las cámaras La hija anticipó que evalúan una querella contra la empresa en la cual trabajaba su padre —Unitrans—, pues consideran que no existían mínimas medidas de seguridad en los buses.
De hecho, el presidente del sindicato N° 2, Ricardo Martínez, enfatizó en el déficit de seguridad. También interpondrán una querella, “por la falta de seguridad” que significa el que no estén operativas las cámaras de seguridad que tenían las micros.n