Como “bala de goma” bautizó hace unos meses el jefe de la bancada socialista, Iván Paredes, al diputado de su partido Marco Enríquez-Ominami. La razón: nadie podía prever dónde iba a saltar, o mejor dicho, con qué iba a salir.
Después de casi un año en la Cámara las cosas parecen darle la razón. Porque el hijo de quien fuera el fundador del MIR ha logrado en poco tiempo transformarse en un personaje en el Congreso. Aunque ya era conocido en la farándula por dirigir «La vida es una lotería», su matrimonio con Karen Doggenweiller y su disposición a aparecer en programas de TV, su estilo desenfadado y frontal le permitió pavimentar su fama también en Valparaíso.
Con los diputados «díscolos»—el grupo que encabeza— no sólo irritó a la dirigencia de la Concertación y al gobierno, sino que también logró despertar su preocupación.
Fue a fines de agosto cuando —en una cena en el restorán Cap Ducal en Viña— Enríquez-Ominami junto a los PS Marcelo Díaz y Sergio Aguiló, los pepedé René Alinco y Guido Girardi padre, más los radicales Alejandro Sule y Marco Espinoza, se oficializó el nacimiento del grupo. Allí acordaron la redacción de un documento —publicado en septiembre—, en el que planteaban una visión crítica sobre el funcionamiento de la política en el Congreso. Le seguirían un viaje a Venezuela, en medio de la polémica por el voto de Chile en el Consejo de Seguridad de la ONU, la presentación del proyecto de despenalización del aborto y una moción para reponer el aborto terapéutico.
Aunque el acto de constitución del grupo convocó a un total de siete parlamentarios, esa base de respaldo es bastante flexible. El número varía de acuerdo al carácter de las propuestas y a veces cuenta con el respaldo de más de diez y en otras sólo de un par.
“Hay que cambiar la forma de hacer política en Valparaíso” Pero si se habla de aliados «clave», ésos han sido el pepedéRené Alinco , el único que firmó el proyecto sobre el aborto, y el radical Alejandro Sule . Los tres fueron a La Paz y, luego, también a Caracas.
“Coincidimos en que hay que cambiar la forma de hacer política en Valparaíso, a una forma más transparente, de cara a la gente, no entre cuatro paredes ”, dice Alinco.
Y los tres están contentos por lo que hicieron durante el primer año. Según Sule, en términos generales, “logramos establecer que hay algo nuevo en el Parlamento, aires nuevos, una fuerza nueva y gente que está tratando de cambiar las prácticas”.
Los viajes a Bolivia y Venezuela figuran entre sus grandes satisfacciones, pese a que recibieron como respuesta una andanada de críticas no sólo de sus colegas parlamentarios, sino también de la Cancillería. El ministro de RR.EE., Alejandro Foxley, rechazó la iniciativa y por eso Enríquez-Ominami le mandó una carta para aclarar las cosas. El mismo afirma que “la diplomacia parlamentaria era un concepto totalmente muerto y hemos creado un hecho político clave con Bolivia, que sacudió una Cancillería ”. Agrega que “hicimos ver que Venezuela no es Chávez y abrimos un poco más el debate en materia energética ”, añade.
“Sin ser un experto en política internacional —dice Alinco y se ríe— nosotros pretendimos hacer un aporte a las buenas relaciones de Chile con los países vecinos”. El cree en “el derecho de Bolivia de solicitar una salida al mar, nosotros le estamos negando la sal y el agua” y eso influye en que siga siendo un país desarrollado.
“Y fuimos a Venezuela… como hombre de izquierda —se asume allendista— yo creo en el proceso venezolano y en los aires de rebeldía que están recorriendo América Latina, en contra del imperio”, agrega el diputado PPD.
Otro triunfo importante —recuerda Enríquez-Ominami— fue que una de las tres primeras medidas más importantes a favor de la probidad, anunciada por Bachelet, es la que prohíbe la puerta giratoria, un proyecto presentado por ellos .
“El cantinfleo de algunos en el gobierno es una derrota” Pero los díscolos no sólo sumaron puntos desde que llegaron a la Cámara; también han tenido derrotas importantes. Una de las cuales —sostiene el joven diputado socialista— fue “que no hemos logrado convencer a una parte de la DC de que el autoritarismo no es un buen método, que aliarse con la derecha, ser cínico, ser mentiroso, no es bueno. Hay una parte de la DC que extorsionó a la Concertación y ésa es una derrota mía y del grupo ”.
A esto se suma —afirma— que “tampoco hemos logrado convencer a gran parte del gobierno que la participación ciudadana no puede ser un discurso y después decir que algunos temas no están en la agenda de gobierno”. Por eso asegura que “el cantinfleo de algunos en el gobierno ha sido una gran derrota” .
Para Sule, lo más lamentable es que “algunos proyectos ni siquiera fueron aceptados para discutirlos ”, tal como ocurrió con el que buscaba la despenalización del aborto y que fue declarado inadmisible en la Cámara.
“Nunca nos hemos puesto a lloriquear por los suelos” Con esas iniciativas, el grupo se granjeó la antipatía de no pocos dirigentes y parlamentarios oficialistas que ven en su actuar una clara provocación a sectores del conglomerado y que incluso los culpan de las malas relaciones al interior del bloque de gobierno. Enríquez-Ominami no habla con el presidente socialista, Camilo Escalona, y la mesa de su partido estuvo tentada de pasarlo al Tribunal Supremo.
¿Qué dicen los aludidos al respecto? Alinco señala que quienes les atribuyen tal responsabilidad, “están macaneando no más”. Admite que las relaciones en la Concertación “no son las mejores y en un momento fueron bastante tensas o densas”. Pero para él, la principal causa de esta situación tiene que ver con “la poca comunicación”. Acusa que “los comités de diputados se reúnen tarde, mal y nunca, no se hacen reuniones de trabajo entre las bancadas y no se discuten los proyectos”. A esto se agrega que “dentro de la Concertación hay gente de derecha, de centro y de izquierda, pero el interés superior es apoyar ciento por ciento a la Presidenta Bachelet”.
Lo mismo hace Enríquez-Ominami con otros argumentos. “Nosotros tenemos asistencia cercana al 100%, ninguna ley del gobierno se ha caído por culpa de nosotros, hemos presentado más de cuarenta mociones …y jamás ninguno de nosotros extorsionó, jamás dijimos «si esto no nos gusta nos vamos», jamás amenazamos con retirarnos de ninguna parte. Nunca tuvimos ataque de histeria. Nunca nos hemos puesto a lloriquear por los suelos…”, dice refiriéndose a los decé que han planteado su salida de la Concertación por la tramitación de temas como la eutanasia y el aborto.
“Hemos sido tremendamente responsables, hemos apoyado todos los proyectos —insiste Sule—, así se lo hicimos ver a la ministra Paulina Veloso”.
“Concertación sigue operando con la matriz de los 90” Que no se sientan culpables de la crisis que experimentó la Concertación en la Cámara de Diputados no quiere decir que se hagan ilusiones con que este año el ambiente va a ser distinto en la corporación. Tal vez porque Enríquez-Ominami es claramente un pesimista o porque los antecedentes que maneja no permiten suponer otra cosa, es que él incluso cree que “todo va a ser peor el 2007”, principalmente porque “la Concertación sigue operando con la matriz de los noventa, y eso está haciendo crisis tanto en el manejo de los conflictos, en el lenguaje político y en todas las materias ”. Y, en su opinión, quedó demostrado que “quienes trataron de decir que aquí existía la palabra disciplina les fue mal”.
Sule cree que la Concertación “tiene futuro no sólo replanteándose el tema del gobierno y las relaciones internas, sino también los objetivos”. Sin embargo, dice que el Ejecutivo está haciendo lo que había dicho. Y que la actual administración “tiene poca experiencia, pero errores graves que al país le traigan un costo, no han ocurrido”. Lo más importante —precisa— es “el cambio cultural, que podemos tener una Presidenta que no nos grite, que no nos rete, que nos trate con cariño, pero que al mismo tiempo haga las cosas y tome las decisiones”.
La evaluación de Alinco es más exigente. De hecho, él considera que el primer año de gobierno ha sido “bueno, no excelente”, porque “se están cometiendo algunos errores que hay que subsanar, como tratar de ocultar que en la política chilena hay actos de corrupción, ocultar que dentro de la misma Concertación hay manzanas podridas ”. Y sostiene que “hay algunos que fueron parte de un proceso corrupto que guardaron silencio y que hoy día como no tienen cuotas de poder están criticando y denunciando otros hechos”, en una clara alusión al ex presidente del PPD, Jorge Schaulsohn.
Pero dice que Bachelet “lo ha hecho bien” y que las presiones que deben enfrentar son “tremendas”, y reconoce que “falta más coordinación entre el Ejecutivo y los parlamentarios de la Concertación, más trabajo de equipo”.
El diputado pepedé no se atreve a especular cómo van a andar las cosas este año en el Congreso.“Si lo supiera...”, responde. Y aunque se compromete a que hará“todo lo posible para mejorar las relaciones”, marca la pauta de lo que será el comportamiento de los díscolos: “Eso no significa que vamos a transar en los puntos fundamentales”. n
Marco Enríquez-Ominami —El rebelde al que más admiro : Felipe Avello, es un punk.
—Lo más latero de la Cámara : el cinismo parlamentario.
—Mi rebeldía favorita : la verdad extrema, la subjetividad extrema.
—El político que más me irrita : los pinochetistas que usan gel y que fundaron Dicom.
—La próxima sublevación : secreto, la Cancillería de los díscolos está cerrada.
Alejandro Sule —El rebelde al que más admiro : Maquiavelo y Jesucristo.
—Lo más latero de la Cámara : Que nadie te escuche en la sala.
—Mi rebeldía favorita : Usar camisas de colores muy fuertes, que molestan a algunos diputados de la Alianza. Papagayo.
—El político que más me irrita : Moreira.
—La próxima sublevación : probablemente tenga que ver con el mundo temporero...
René Alinco —El rebelde al que más admiro : ¿o el revolucionario? Allende, el Che Guevara y Fidel Castro.
—Lo más latero de la Cámara : que todos tratan de lucirse.
—Mi rebeldía favorita : el otro día que estuve con la Presidenta usé corbata, todavía no aprendo a hacer el nudo.
—La próxima sublevación : Estamos tramando algunas cosas.